viernes, 24 de diciembre de 2010

Pasos de equilibrista


Quiso ser la sonrisa constante, y un día lo fue,cuando caminaba sobre el cemento, en lo más remoto de su consciencia, en aquellos tiempos en los que el lugar más lejano se encontraba bajo la suela de sus zapatos. Sabía a almendras y a calor, a humo y éxitos de los setena. Entonces, desconocía el trapecio y el cinismo, tambíen el placer que represenaba la compañía de los habitantes de la cuerda floja y lo ridículo de las redes de seguridad.
Llegado el momeno, ascendió con pasos inseguros, pero cargado de entusiasmo, y allí, en la cima del mundo, desenmascaró mentiras, se despojó de sus ídolos y deliró. Besó y se dejó besar, mordió y trató de no pagar. Pero el mundo no se detuvo, ajeno a la locura aérea donde se llora y se rie a partes iguales,la vida siguió, mundana e hipócrita, exigiendo cortesía, falsa modestia y modales a la mesa.

1 comentario:

  1. Simple, genial y lo mejor: ¡breve! Volvemos a las andadas ;) Espero que esta entrada sea el principio de un buen blog

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